Acercándonos al Solsticio de Invierno
- RestauraciOM
- 15 jun
- 2 min de lectura
Actualizado: 16 jun
No es casualidad comenzar en estos tiempos a escribir, donde la energía invita a ir hacia adentro, hacia la quietud, hacia nuestra profundidad, donde uno comienza a observarse, a observar, reflexionar y ahí es cuando surge la intención de expresarlo, y qué lindo la escritura para eso. Decidimos así, compartir más nuestro día a día, nuestros tiempos, sentires, filosofía, nuestras siembras y cosechas. Bienvenido sea quién resuene leernos.
Estamos a días del solsticio de invierno, a días de la mayor oscuridad, por eso es un maravilloso momento para la introspección, como nos enseña la semilla, que se hunde en la oscuridad de la tierra, para luego poder brotar y resurgir con más fortaleza hacia la luz del sol. Aprovechando esa energía, en eso estamos por aquí.
Fue la primera nevadita en los picos de los cerros, está comenzando a hacer más frío, en este final de un otoño tan húmedo. Nuestros árboles soltaron ya casi todas sus hojas, dejando que veamos más la expresión de sus ramas, para pronto ir podando con mucho respeto y cuidado. Este es otro gran aprendizaje, el desprenderse, desapegarse, el cambio, el soltar el control de cada desafío que la vida propone.
Estuvimos de cosecha de topinambur, un tubérculo riquísimo que crece sin control bajo la tierra. Y vamos observando el crecimiento de los repollos para nuestro chucrut, akusay para el kimchi, repollitos de bruselas, remolachas, zanahorias, cebollas, puerros, rabanitos, colinabo, kales, lechugas, acelgas, habas, arvejas, ajos, gratitud por todos ellos y que por primera vez los brócolis y coliflores están creciendo muy bien también, estuvimos varios años intentando dar con el tiempo y lugar para ellos y al parecer este año lo sintieron, nos llenan de alegría al igual que los nuevos plantines de alcaucil que se suman a nuestro terruño, qué recuerdos hermosos de comer el alcaucil hoja por hoja pasándola por la vinagreta, pensar que un año quizás lo estaremos disfrutando de nuestra tierra.
Poder ver y sentir cada cambio de estación, el entregarse a vivir el día a día al ritmo del ciclo natural, es recordarnos que somos parte de la infinita naturaleza, ahí está nuestro más sincero y certero calendario. Desde hace algunos años elegimos ese camino, por más que por momentos los desafíos de la vida te muevan un poco de carril, siempre volvemos y seguimos hacia ese mismo enfoque, con total presencia, viviendo más conectados con el entorno, con lo que la naturaleza nos presenta, siempre siendo aprendices.
Hoy ver nuestro terruño con tanta vida nos llena de emoción y gratitud, y más aún el saber que va a Ser Compartida. Gracias por acompañar.




Gracias a ustedes por acompañar❄️. Bienvenido solsticio de invierno.